Biología Molecular

¿Qué tipos de pruebas hay y su fiabilidad?
Existen diferentes pruebas de laboratorio que se utilizan según el momento del cuadro clínico del paciente. Cuando hay síntomas sugerentes de infección o un contacto con un paciente positivo, la prueba que se realiza es la PCR, siglas en inglés de Reacción en Cadena de la Polimerasa en tiempo real, en la que se detectan niveles asociados a fragmentos amplificados específicos de este virus SARS-CoV-2 causante de la infección que se denomina COVID-19 También se disponen de pruebas serológicas que miden los anticuerpos que desarrollan los individuos ante un contacto. Es decir, que nos indican las defensas que produce nuestro organismo.

¿Cuándo es preferible una PCR y cuándo lo es un test serológico?
La PCR es la prueba idónea cuando el paciente tiene síntomas o cuando convive y/o ha tenido contacto con algún paciente que está pasando la enfermedad. El periodo de incubación tras el contacto suele ser de 5 a 7 días, siendo positiva la PCR incluso dos días antes del comienzo de los síntomas. Por su parte, los test serológicos se realizan en suero preferentemente, miden los anticuerpos que ha desarrollado el individuo después de un contacto con un paciente infectado por este virus. Los anticuerpos se desarrollan más tarde, a partir de los 10 a 15 días del comienzo de síntomas. El primero que aparece es la IgM seguido unos días más tarde de la IgG.

¿Por qué se han dado casos “falsos” de positivos o negativos por PCR si es la prueba más fiable?
Frecuentemente, los falsos negativos en PCR es debidos que esta se realizó en un momento que no es el adecuado, demasiado pronto, o demasiado tarde.

¿Cómo debemos interpretar los resultados antes de sacar juicios erróneos?
Es muy importante saber fecha de un posible contagio y estar atentos al comienzo de algún síntoma.

Tras un positivo por PCR, ¿es posible que los resultados de las pruebas serológicas sean negativos?
Sí, porque la PCR es la primera prueba diagnóstica que se positiviza, hasta dos días antes del comienzo de los síntomas. En este sentido es la prueba idónea. Las pruebas serológicas, al medir anticuerpos, nos indican las defensas que produce nuestro organismo ante un contacto, estos aparecen a partir de los 10 a 15 días del comienzo de síntomas. En este caso, si la IgM es positiva se debe de realizar una PCR para ver si el paciente todavía tiene todavía la infección y por tanto hay que aislarle pues mantiene la capacidad de contagiar. Si solo es positiva la IgG, siendo la IgM negativa, se entiende que el paciente tuvo en su día un contacto, ya no está infectado, ni contagia a otros y ha generado defensas, aunque actualmente no tenemos datos todavía del tiempo que duran.